miércoles, 29 de junio de 2011

Mi día como emprendedor ha sido un alfiler en el culo


Hoy no ha sido un buen día, la palabra malo en un emprendedor no existe y más adelante explicaré porque. Como decía el día no ha traído buenos resultados, si crees por mi en el equilibrio cósmico otro día me voy a salir de beneficios pero mi pecado durante el día de hoy ha sido dejarme llevar por el mal rollo que generan las malas noticias. Pero como digo que un día malo en un emprendedor no existe llega el momento en que te paras a pensar y aprendes de lo sucedido para que no se repita. Los resultados de un mal día para un comercial en la que sólo depende de su comisión son tristes pero los malos resultados para un emprendedor tienen que ser alfileres que te pinchen para superarte. Y eso es lo que he hecho, superarme, afrontar las adversidades porque un emprendedor tiene una resistencia fuera de lo común para estimar nuevos objetivos a cumplir, incluso más ambiciosos, en los momentos más complicados. Díganme compañeros emprendedores y empresarios, ¿Vais a confiar vuestros objetivos a un asalariado o alguien que se gana las habichuelas con su sudor? La nueva empresa crece con los de su alrededor, subcontratando lo que no aporta valor a su objetivo de negocio ( ya lo dice en este artículo Alejandro Vesga ) así que hoy los resultados no han venido pero mañana lo harán seguro, o porque no, el 6 de julio a las doce de la mañana que me pille trabajando.

2 comentarios:

Ferran Vendrell-Herrero dijo...

Muy acertada la visión del mundo del emprendedor mostrada en este post. al final la vida del emprendedor es una prueba y error constante, donde se va aprendiendo para evitar los errores (alfiler en el culo).
Al final identificar fallos debería ser una buena noticia para el emprendedor. El problema esta en que nuestra condición humana normalmente nos hace esconder todos nuestros errores y nos dificulta el hecho de identificarlos.
Felicidades por el post. Muy motivacional!
F.

Jose Ignacio dijo...

Muchas gracias Ferran por tus comentarios y nos alegramos que por lo menos un alfiler y más si pincha sirva de motivación.